Máxima precisión
Actúa de forma selectiva, dirigiendo la energía directamente a las partículas de tinta sin afectar el tejido sano circundante. Gracias a sus pulsos controlados, se minimiza el impacto térmico en la zona, lo que reduce el riesgo de quemaduras o cicatrices.
Alta eficacia
Genera ondas de choque potentes que rompen la tinta en micropartículas extremadamente pequeñas. Al pulverizar el pigmento de forma tan fina, se facilita que el sistema linfático del propio cuerpo procese y elimine la tinta de manera natural y mucho más rápida, logrando resultados visibles en menos sesiones.
Diferentes colores y profundidades
Permite ajustar la longitud de onda para tratar con éxito, desde los negros más densos y profundos hasta pigmentos de colores más complejos. Esta versatilidad asegura que el tratamiento sea efectivo, independientemente de la antigüedad del diseño o de la técnica que se utilizó al realizar el tatuaje.